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Miércoles, 5 Octubre

Vélez lo perdía por un error insólito, pero en dos minutos lo dio vuelta y venció a Racing

Los de Mauricio Pellegrino caían por un blooper compartido entre sus centrales y el arquero, pero con goles a los 43 y 44 minutos se llevaron el triunfo.

Vélez Sarsfield le dio vuelta un partido increíble a Racing Club en el inicio de la Zona Complementación B, instancia de la Copa Diego Maradona que otorga la posibilidad de pelear por plaza en la Copa Sudamericana 2022. El partido se jugó en el estadio José Amalfitani con el arbitraje de Patricio Loustau

En un partido que poco les importaba a ambos equipos más allá de la lejana posibilidad de clasificación a la Copa Sudamericana de 2022, tanto Mauricio Pellegrino como Sebastián Beccacece apelaron a formaciones de recambio.

Lógico: Racing tiene en el horizonte nada menos que el duelo de cuartos de final ante Boca (el miércoles, en Avellaneda) por la Libertadores y Vélez su revancha de cuartos de final de la Sudamericana, en la que deberá remontar en Chile el 1-2 sufrido con Universidad Católica.

Tal fue así que el entrenador de Racing incluso mandó a la cancha a Elías Machuca, central de 17 años y 12° juvenil que el DT hace debutar en este 2020: se sumó a Tiago Banega, Carlos Alcaraz, Fernando Prado, Juan Cáceres, Mauro Luque, Fabián Sánchez, Ángel Gómez, Patricio Tanda, Fabricio Domínguez, Leandro Godoy y Evelio Cardozo.

Todo contribuyó a la falta de aceite en los engranajes que quedó en evidencia con lo poco que generaron ambos equipos. Hubo buenos flashes del mediocampo local, pero los encuentros entre Bouzat, Orellano y Centurión fueron demasiado esporádicos. Esparcidos por el ancho de la cancha, no pudieron asociarse lo suficiente.

Aun así, pese a que en la derecha fue donde los de Avellaneda tuvieron a sus hombres de experiencia (Iván Pillud y Augusto Solari), por ese sector fue por donde mejor llegó Vélez, principalmente a partir de las incursiones de Bouzat, que tuvo desborde y llegada aunque no logró capitalizarlas.

Racing, por su parte, tuvo aun más inconvenientes para elaborar en el ataque:no fue capaz de generar más que por el peso propio de Reniero, quien se fabricó algunas oportunidades, aunque muy chiquitas: ninguna de ellas con el suficiente peligro como para que los hinchas se levantaran del sillón frente al televisor.

A diez minutos del final, sin embargo, se rompió la paridad de la manera menos pensada, aunque tal vez la más lógica para el flojo desarrollo: un largo lateral al área de Prado que no pudo ser peinado por Reniero, bien marcado por dos hombres que le limitaron todo movimiento.

Sin embargo, Miguel Brizuela y Damián Fernández cometieron un doble error insólito al dejar picar la pelota casi en el área chica, el arquero Domínguez salió con poco convencimiento y no pudo agarrarla y Banega, tras un remate de Cristaldo que dio en el palo, sólo tuvo que empujarla al arco.

Parecía que Racing lo tenía en el bolsillo, pero en un puñado de minutos todo se le fue al tacho: primero a los 43 minutos, con una definición tan sencilla como prolija de Cristian Tarragona tras un gran pase de Federico Versaci que lo dejó cara a cara con Matías Ibáñez.

Y 60 segundos más tarde, otra vez Tarragona, en esta ocasión atento a romper una adelantadísima línea defensiva de Racing (pareció estar en offside) para escaparse por la derecha ganándole la espalda a Prado y cruzar un centro bajo para la entrada en soledad de Janson, que definió un partido de bajo vuelo que terminó de forma increíble.