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Jueves, 1 Diciembre

Triunfazo del Rojo en Santa Fe

Con un tanto de Jonathan Menéndez y una perla de Alan Velasco, el Diablo venció al Sabalero y se aseguró su lugar en la Zona Campeonato. Brian Fernández descontó para el local.

En los papeles, hay poco o prácticamente nada que discutirle a este Independiente post parate de pandemia. El Rojo de Lucas Pusineri continúa avanzando a paso firme en la Sudamericana (viene de golear 4-1 a Fénix en Uruguay y este miércoles disputará la revancha para avanzar a octavos) y ahora también en la Copa Diego Maradona. Con el triunfo 2-1 sobre Colón en Santa Fe, los de Avellaneda se aseguraron un lugar en la Zona Campeonato y confirmaron que algunos de los brotes que aparecieron meses atrás serán de buena cosecha.

Alan Velasco, por ejemplo, que frente al Sabalero le dio luz a un Independiente que tiene ratos demasiado largos de sombra para los números que ostenta. Porque no jugó nada bien en el Cementerio de los Elefantes y se llevó mucho más de lo que merecía. De hecho, volvió a agigantar la figura de su arquero. Esta vez, Milton Álvarez, quien reemplazó a Sebastián Sosa (se resintió de una lesión muscular), fue el que salvó las papas cuando al Diablo le costaba hacer pie. En el primer tiempo le tapó un cabezazo bárbaro al Pulga Rodríguez y un remate a Christian Bernardi que podrían haber cambiado la historia.

En el inicio del complemento la situación no cambió para el Rojo, que volvió a sufrir con un remate del 10 local que se estrelló en el travesaño. Era evidente que el universo complotaba en contra de Colón y era cuestión de que alguien frotara la lámpara en el equipo de Pusineri para sacarle provecho a la suerte. Y fue su diamante en bruto el equipo apareció. Velasco primero asistió al recién ingresado Jonathan Menéndez para el 1-0 y luego hizo el mejor homenaje de todos los que Maradona tuvo este fin de semana: metió un control sin tocarla con un quiebre de cintura de crack y dejó pagando a toda la defensa sabalera para ir desde la mitad de la cancha hasta la nariz de Burián. Go-la-zo.

Sólo quedó tiempo para el descuento de Brian Fernández (lo gritó con el alma) tras una linda jugada colectiva. Independiente, que no es una maravilla, suma motivos para sonreír: afianza juveniles y una idea, avanza a paso firme en las dos competencias y, con poca plata, llega futbolísticamente holgado a fin de mes.