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Martes, 6 Diciembre

Partidazo en Varela: cinco goles, un expulsado y triunfo de Defensa el último Campeón de la Sudamericana

El Halcón sumó de a tres en el debut, con dos goles de Bou y uno de Hachen. Spina y Chávez mojaron para el Globo.

Hubo fútbol, ​​mucha intensidad, goles que fueron consecuencia de excelentes maniobras de elaboración colectiva, un desarrollo cambiante y también una imprescindible dosis de suspenso para que el encuentro sea atrapante. Defensa y Justicia y Huracán regalaron un partidazo.

El Halcón, último campeón de la Sudamericana, se llevó el triunfo por algunos lapsos en los que mostró un juego con el sello que distinguió al ciclo de Hernán Crespo. Pero también es cierto que se trató de un equipo que conjugó sensaciones ambivalentes: metió miedo en cada ataque, con combinaciones colectivas, desequilibrio, aceleración y mucha dinámica para promover el desmarque y fabricar el espacio. Aunque también dejó muchos espacios, fue poco confiable en defensa y se encomendó a una plegaria en cada avance del Globo.

El equipo de Florencio Varela supo interpretar de inmediato que el negocio era atacar con Paredes y Frias para desbordar en superioridad numérica a Bonifacio, quien jugó desprotegido y sufrió mucho. Defensa logró abastecer a Bou por esa vía y lo convirtió en figura: así llegaron los dos primeros goles. Huracán, que a los 44 minutos se quedó con uno menos por la expulsión de Bonifacio, no se resignó en ningún momento. Con corazón y también con mucha convicción para atacar a pesar de la inferioridad numérica, el Globo inclinó la cancha a puro empuje y llegó al empate.

El técnico interino de Defensa, Pablo De Muner, tuvo una buena lectura del partido y realizó una movida táctica que le dio el triunfo a su equipo. Sacó al goleador, Bou, en un cambio entrenador que parecía despertar polémica. Se trató de una decisión arriesgada, pero le salió bien: el DT optó por incluir futbolistas con injerencia en la fase previa para que se encarguen de construir. Y le dio resultado: Tomás Martínez y Hachén edificaron el tercer gol. En los minutos finales, el Halcón se dedicó a contener los embates de un Huracán que nunca dejó de intentar.

Tras la salida de Crespo, De Muner heredó un equipo armado, con una idea clara. Y comenzó el torneo con el pie derecho, aunque con algunos lapsos en los que tuvo que sufrir. Huracán cayó, pero no todo el panorama fue sombrío: el conjunto dejó algunas señales para que sus hinchas puedan aferrarse a la ilusión de ver al Globo levantar vuelo.