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Domingo, 2 Octubre

La Lepra le pegó otra piña al Pincha

Los rosarinos se quedaron con los tres puntos en el arranque del grupo B de la Zona Complementación gracias a un zurdazo de Cacciabue y profundizaron el mal momento del León, que sigue sin convertir.

Mariano Andújar fue en la última y el aire se llenó de mística. Estudiantes se ilusionó con la posibilidad de que su arquero y referente logre lo que no pudieron sus delanteros, volantes o defensores en los últimos 632 minutos: convertir un gol. Pero no. La mufa del Pincha es más grande que la chance de una linda historia, con poesía futbolera. La pelota pasó por arriba del capitánplatense, rechazó el fondo local y Newell’s cosechó su segunda victoria al hilo y comenzó con el pie derecho su participación en el grupo B de la Zona Complementación.

Se aprovechó La Lepra, sí. Se abusó de la desgracia del León y encontró un triunfo que le permite abandonar un poco la irregularidad con la que anduvo esta temporada. Para los rosarinos no haber clasificado a Zona Campeón sin dudas fue unafrustración, pero al menos sonrió los dos últimos fines de semana al hilo. Y mucho tuvieron que ver Jerónimo Cacciabue, quien con un zurdazo en la puerta del área le dio la ventaja al local, Pablo Pérez, termómetro y titiritero del mediocampo, y su rival.Estudiantes sigue cavando y no encuentra el fondo. En el Coloso profundizó su crisis, a pesar de haber mejorado en el segundo tiempo con los ingresos de Leandro Díaz y Darío Sarmiento. Ya son 13 los partidos que no gana (ocho con Desábato y cinco con Milito), siete sin meterla y el ciclo del Chavo está más en duda que nunca.

Para colmo, con lo que le cuesta todo, Néstor Pitana lo perjudicó al no cobrar un penal de Guanini (más tarde se fue expulsado) a Tití Rodríguez. Aunque culpar al juez sería querer tapar el sol con la mano. La imagen del Pincha es la de Lattanzio yéndose expulsado en el final por un patadón cargado de impotencia, la del Tucu Díaz fallando dos chances claras sobre la hora y la de su DT casi enseñándoles desde el banco a sus dirigidos a pasar la pelota. ¿Quién lo rescata?