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Jueves, 1 Diciembre

El Fortín goleó a Unión por 4 a 1 y se afirma en la punta

Velez se impuso al Tatengue con goles de De La Fuente, Bouzat, Orellano y Lucero, dejó atrás una semana difícil y quedó como único líder de la Zona B. Los de Santa Fe perdieron el invicto en el torneo.

Fue una muestra de autoridad.  Velez precisaba ganarle a Union para dejar atrás una semana complicada en la que sufrió una derrota ante Banfield por 3-2 en la segunda final pendiente de la Copa Maradona. Una semana que también estuvo empañada por el allanamiento en su estadio. El equipo de Mauricio Pellegrino se recuperó con un triunfo tan contundente como fundamental que le permitió desprenderse de Lanús y liderar en soledad la Zona B de la Copa de la Liga.

Es cierto que el resultado fue exagerado en función del desarrollo del encuentro, ya que el Tatengue tuvo situaciones claras de gol que no pudo concretar cuando el partido iba 2-1. Tan cierto como que el Fortín edificó la goleada partiendo desde la base de la seguridad que le concedieron los guantes del arquero Lucas Hoyos, el sacrificio de Cristian Tarragona para aguantar a los centrales de espaldas al arco y liberarles espacios a los veloces Centurión y Bouzat, quienes llegaron desde atrás libres de marca y perforaron por las bandas o por adentro.

El conjunto de Liniers dejó en el camino a un duro rival. A pesar de la goleada, fue una victoria trabajada en un encuentro en el que la mitad de la cancha fue una zona de libre tránsito en la que prácticamente no hubo restricciones de circulación para ambos equipos. Por momentos se vio un partido de golpe por golpe, con un Unión que procuró hacer ancha la cancha y desbordar por afuera con Imanol Machuca y Gastón González, a los que se sumaron los carrileros que se proyectaron, Brian Blasi y Nicolás Peñailillo.

Velez le cortó a Unión un invicto de siete fechas en las que había cosechado dos triunfos y siete empates. Además, goleó a un equipo al que le habían convertido apenas seis goles en los primeros siete partidos del torneo. El Fortín fue un equipo de momentos, que en su afán por atacar con mucha gente asumió riesgos y que logró hilvanar buenas jugadas de elaboración colectiva. El toque, la circulación, la rotación de posiciones en ataque y la movilidad para no darles referencias a los marcadores fueron la receta para lastimar a los de Santa Fe.  Vélez tiene una idea de juego clara. Y esa idea lo está llevando a mirar a todos desde arriba.